martes, 23 de febrero de 2010

Tensar el cable...

Cuando uno tensa un cable que es como una cuerda de tender, la fuerza final necesaria para tensarlo debe ser grandiosa, a mi sinceramente tensar las cuerdas de tender me cuesta un huevo; de hecho aún no he colocado las del nuevo tendedero de la cocina que nos han puesto; tensar el cable es mi metáfora de éstos días, es una fuerza extra para ahondar mas a fondo... Éstos días sigo tensando el cable, se puede malear mas, se puede estirar mas, se puede ahondar más y más...
De repente, los pasitos de bebé se han tornado escalones de verdad y sin darme cuenta me veo envuelta en nuevas programaciones que he ido machacando. Mas que sin darme cuenta, supongo que a veces por comparación uno se da cuenta de que si ha cambiado cosas. Me siento rara, sobre todo alerta, sin embargo no estoy ni bien ni mal, estoy y eso es algo que me tiene perpleja... He conseguido que mi interior este paciente a pesar del exterior y cada vez me perturbo menos veces... Ante el paisaje desolador de tirar el cuarto de baño alicatado y re-alicatado con chapucerías personales, he cogido el martillo y he tirado todo el cuarto de baño, no lo quiero, quiero un baño nuevo partiendo de cero... Al principio tenía miedo, ahora siento que simplemente es una catarsis necesaria.
Siento algo que me hace cuestionarme todo. Siento que he llegado al tope de lo vivido, de lo que tenía que tocar en mi vida y eso si que me descontrola...
Las necesidades se desmigajan y pierden la fuerza, como el gas de una cocacola y la soledad impuesta se ha tornado una ofrenda de agradecimiento para conocerme más a mi misma.
Echo de menos algunos espejos, echo de menos a personas pero el camino se recorre hacia delante, no puedo esperar a determinadas personas. En éstos momentos me vienen a la mente las palabras de mi maestro G. (Alias Belial) que me decía algo que ahora entiendo, no puedo ni frenar el río ni empujarlo, simplemente fluye, y hay personas que simplemente estarán a otros niveles que tendré que entender su marcha...
No hay objetivo, no hay objeto, no hay por qué... No tiene que haberlo por mucho que intenten venderlo.
Es temprano, estoy con el teclado inhalambrico en la cocina, viendo amanecer, el sol está naranja, mi té está caliente y yo me siento en el momento exacto con mi interior hablandome y abriendome las puertas de par en par...

ir arriba escucha este post

lunes, 22 de febrero de 2010

Tu, tan inesperado como te predecía...

Pasa el tiempo, y conforme una servidora va superando baches y vivencias en su nave espacial sin esperar nada de la vida y es entonces, cuando una se da cuenta de que la vida siempre te sorprende y te mete en unos líos muy interesantes quieras o no quieras... Me hubiera gustado escribir de tí, pero es dificil escribir sobre la atracción de dos personas. Hoy te has acercado a mí y me he sentido en paz, tu mirada me abstrae. Me gustan los gestos que usas para todo, podría decir que me apasionan tus gestos así sin planearlo y sin esperarlo. Me emociono viéndote ser tú y me aterra porque veo todo de tí sin disfraces. Tus gestos se están volviendo un punto de humor en mi vida que hace que me acerque a tí... Hoy mismo me he dado cuenta de que me elevan y me hacen sentirme feliz solo por unos segundos y es toda una vida concentrada de emociones. Me gusta cuando te pones colorado por nada, o por algo sin importancia. Me apasiona que me mantengas la mirada durante tanto tiempo, que me mires cuando no te veo observarme. Me gusta saberme observada por tí y volver a encontrarnos la mirada una vez más cuando te miro y te pillo admirandome... ¡Me sorprendió la primera vez que ocurrió!. Me gusta cuando me hablas, porque todo lo que hablas está siempre tan bien meditado, pensado y medido que hasta mi interior se conmociona, con palabras ajustadas a cada momento, con los gestos precisos como si cada frase fuera para mí, con un cariño y un cuidado al que estaba desacostumbrada. Me gusta que me busques, que me busques y disimules nuestro encuentro deseado, que todo lo hagas casual... No es casual que tu y yo nos miremos y nos encontraramos, nada es casual. Un beso, Silvia.

ir arriba escucha este post

martes, 9 de febrero de 2010

Hablar de amor...

Para construir una relación íntima, no alcanza con el amor, hace falta además la atracción y la confianza, hace falta además del amor que yo sienta que hay algo en ti que me atrae, que me fascina, que me gusta, que me mueve, que me lleva a pensarte. Hace falta, que confíe en ti.La confianza en una relación implica tal grado de confianza en el otro que yo no contemplo la posibilidad de mentirte.Habrá que darse cuenta que el amor, la atracción, la confianza son cosas que suceden o no suceden y cuando no suceden la relación puede ser buena, pero no será íntima y si no es íntima, no será transcendente. Puedo hacer cosas para impedirme a mí mismo amarte pero no puedo hacerlo por decisión, no puedo confiar por decisión, no puedo sentirme atraído por decisión, ni por gratitud ni por historia, es algo simplemente que sucede o no sucede, algo que permanece o ha dejado de pasar y de nada sirve querer permanecer en el tiempo con lo que ya no está y de nada sirve creer que el sacrificio puede hacer que dure más allá de su tiempo, si me sacrifico me mutilo, si cancelo mi vida por ti podré conseguir tu lástima, tu desprecio, tu consideración, quizás tu gratitud, pero jamás podré conseguir que me quieras, porque eso, eso, ni siquiera depende de ti, de hacer de nuestras vidas algo que valga la pena vivir. Me parece que a veces olvidamos lo que quiere decir esa frase, repetimos todo el tiempo "vale la pena esto, no vale la pena aquello" no nos damos cuenta de que estamos hablando de valer la pena, vale penar por aquellas cosas que amamos, vale penar por aquellas cosas que nos importan, vale penar por aquellas relaciones que generan encuentros comprometidos y transcienden en el tiempo.
(Jorge Bucay)

ir arriba escucha este post

Si crees que se ha acabado y quieres leer mas vete al historial o las etiquetas (parte derecha de éste blog)