Ya pasó...
Estaba paseando, hacía frío, tenía médico... Te echaba de menos. El recuerdo de cuando me clavaste tu mirada me hizo parar en seco porque olvidé que iba a cruzar la calle sin mirar.... ¡Casi me atropella un coche!... ¡Me despistas cariño, me despistas cuando me acuerdo de tí!. Me parece horrible. Me parece horrible ésta incertidumbre, siento como una oscuridad que no me deja ver mas allá de unos pocos metros. Ahora le sumo la incertidumbre de tí, la incertidumbre de tus manos, de tus ojos, de ti mismo en silencio paseando por mis calles... Te echo de menos y supongo que la distancia es el olvido como dice Pollito. ¿Has oido lo que te estoy gritando con el corazón?... (...)
Hoy mis vecinos me han sacado de quicio. Estoy cansada. El vecino del quinto y del cuarto son unos desgraciados... ¡decirme que no escuchan a mis vecinos dominicanos que son unos irrespetuosos y unos ruidosos...! ¡Estoy cansada! ¡Cansada de que se rían en mi cara ésta panda de impresentables! Y tu... ¡Que sabe Dios donde estás...! ¡Que no sé que pasa por tu mente...! A tí ... a quién hoy echo tanto de menos.
No quiero llorar, no quiero llorar, pero no puedo mandar en ello y lloro. No quiero llorar, pero las lágrimas brotan igualmente. Ya pasó... pasó como tú cuando aceleras... como un segundo en el que tu mirada se pierde y no me encuentra. Ya pasó... ya pasó...








0 - COMENTARIOS:
Publicar un comentario en la entrada