El tocadiscos...
El vacío... sea o no sea inducido es una auténtica putada!. Siento decirlo de forma tan transparente, pero ultimamente soy así, creo que siempre he sido así. A mí las medias tintas nunca me han ido, supongo que porque siempre he pensado que las medias tintas nunca pintarán el mar; justo ahora, una piensa que si uno no está dispuesto a leer lo que sigue ya ha sido advertido, puede dejarlo ahora..., si no os importa yo seguiré escribiendo para los que si van a leer.Decía, que el vacío inducido o no inducido es una auténtica putada. Hace unos meses una hija del Marte más podrido (me guardo el verdadero insulto), me comentó que podría perder ese vacío y la falta de ganas buscándolas en el estante de un supermercado, por supuesto todo en todo de burla con el acompañamiento de la risa que muestra las caries del que uno tiene enfrente... Os prometo que me salió algo mas que llamarla hija del Marte podrido, pero no sé si hoy aquí estan leyendo niños, así que me quedaré en el Marte podrido (como su boca). . .
La verdad es que dadas las personas que "pululan" por este espacio llamado internet contaré algo que nadie pueda plagiar y/o apropiarse o autoproclamarse, que no es por nada que de listos está el mundo llenito... Estoy cansada de aguantar cantamañanas disfrazadillos de gurús y otras caretas... Pero me centraré en mis historia, quería anotarla con las metáforas correctas para no olvidarla NUNCA...
Mi cuento se llama, EL TOCADISCOS - El tocadiscos tiene mi cara, nació conmigo. La aguja intenta reproducir las canciones que suenan, pero sin éxito durante años... Nada, solo silencio, de un tiempo a ésta parte; no reproduce ninguna canción. Solo queda el intentarlo una y otra vez... con desesperación, con insistencia. Buscando qué cosa está rota, en una máquina tan especial y única, uno arregla lo que llega al entendimiento y a su capacidad como ser individual y frena en la limitación con la que se choca sin poder evitarlo. Un día, uno lee lo que el disco pone, lee el título de una canción que se supone que sabía...: "uno reconoce dicha cancion" y por costumbre recuerda y reproduce con su boca la canción, terminando finalmente por cantarla e intentar imitar dicho tocadiscos... Es un momento mágico, una sonríe, pero es una farsa. Una servidora canta la canción pero el tocadiscos sigue sin sonar por mucho que cante la canción que recuerda... De repente un día los discos que recordaba ya no le sirven... necesita escuchar discos antes nunca oidos y se da cuenta de que el tocadiscos sigue sin sonar, que ésta vez ya nada podrá suplir el cantar una canción para pasar los días. Justo en ese momento se da cuenta de que el tocadiscos que tiene su cara está roto y que no sabe ni nunca sabrá como arreglarlo. Busca a sus afines, espejos, tocadiscos y a su maestro como último intento. Pero ya no hay nadie. Todos cayeron en la trampa que se puso para cada uno, tu caerás en la tuya, hasta el maestro, y si miras bien estás sola... La arena del suelo está gris, ha manchado las perneras de los pantalones y un frío extraño ha desquebrajado algún disco de vinilo... El reloj del tiempo ha roto el cristal que encierra la arena que contabilizaba el tiempo. Estás pisando dicha arena escurridiza... la arena del reloj que contaba. Despierto con mis células con sensación de descanso... Un disco nuevo aparece entre las cenizas, no lleva título, no puedo adivinar que canción podría ser y aunque frustrada entiendo que debo arreglar ese viejo tocadiscos..., pero siento que canción es aunque no se su melodía; es la próxima que sonará, estoy segura. Cierro la tapa de cristal del tocadiscos entristecida, quizá no me de tiempo en ésta vida, pero el tocadiscos debe resistir al tiempo, debe ser atemporal. ¿podrá con todo eso? No lo sé. Ayer mismo han querido tirarlo y por poco no consigo rescatarlo. Hoy mismo, he puesto un cartel en mi corazón: Se busca ente iniciado o experto en arreglar tocadiscos o aparatos similares... ¿Y sabéis que me respondió mi corazón? - "Acabas de pincharme con la aguja del tocadiscos Silvia... no se si lo encontrarás pero el tema es punzante..."








2 - COMENTARIOS:
Todo cae como fruta madura , a veces a nuestro pesar mientras no lo comprendemos , te veo en este momento como una planta brotando , no hay nada que hacer simplemente dejarse brotar , lo viejo es como una adicción , una costumbre que en un momento deja de valer y nos deja extrañados sin saber muy bien que ha pasado , intentamos volver ahí pero... se ha acabado , ya no nos aporta nada , se diluye el engaño o la ilusión que nos retenía ahí enganchados . El centro nunca ha dejado de estar ahí.
pues si, gracias como siempre A.Belial.
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